Mmm… suena como a un nombre de dulce, no? Y no es más que la práctica de dormir con tu mini pollito en tu misma cama. Actualmente es una práctica bastante común y que ha dejado atrás los prejuicios de aquellos que veían mal esto. Seguramente has escuchado que si duerme contigo, te va a costar mucho sacarlo de la cama, que destruirá la intimidad entre pareja, y muchas cosas más.
Como practicante de este método, te puedo explicar que es muy beneficioso tanto para ti, como para tu bebé.
Para mami es muy beneficioso pues cuando el bebé nace, nuestros niveles de cansancio llegan a punto que no conocíamos y somos capaces de soñar en cada parpadeo, amamantar al bebé en la madrugada, pararnos a sacarle los gases, el dolor del parto, el susto que nos da por tenerlo en su cuna y supervisar que esté respirando… todo eso se suma a la lista de factores que nos agotan, y se ven increíblemente reducidos (por no decir que desaparecen), al pasar a ese bebecito a nuestra cama, a nuestro lado.
Puedes amamantarlo acostada tranquilamente o sentada con unas almohadas que te sirvan de apoyo, ahí mismo puedes sacarle los gases, acostarse nuevamente juntos y con el mínimo ruido que haga, tu cerebro que ya está alerta por la presencia de un ser al que debes proteger, te dirá automáticamente: MAMIIIIIII, abre los ojitos y mira que todo esté bien. Y nada más debes hacer eso, abrir los ojos y verlo ahí a tu lado descansando.
Para el nuevo bebé es aún mejor, creas un vínculo de amor y seguridad que a medida que pase el tiempo, verás fuertemente establecido. Puedes confirmar que en tu bebé se creará una estabilidad emocional muy saludable, al comparar este acto con el “Piel a piel” que te sugieren luego de dar a luz, en el que te dan a tu bebé para que se acueste en tu pecho y no haga mas que escuchar tu corazón, igualmente pasa con los bebés prematuros, a quienes este contacto los ayuda a estabilizar increíblemente su salud.
Te puedo afirmar que tanto él como tú, dormirán mucho más. Él se despertará menos y sus llantos por necesidades serán mas breves al sentirte cerca de él y próxima a atenderlo.
Lo no tan bueno es que si amamantas, es casi seguro que tu bebé haga más tomas en la madrugada porque huele su comidita muuuuy cerca. Lo otro es que a medida que crezca, buscará pegarse mas y mas a ti, así que siempre dormirás al borde de la cama (casi que en tu mesita de noche).
Recuerda que para hacerlo, es mejor no dormir con muchas almohadas o cobijas gruesas, cambiar las sábanas al menos en una o dos semanas y no ir a dormir sudados o por otro lado, muy perfumados para no crearle alergias. Ah! y no olvides preguntarle a tu pareja si está de acuerdo con eso, para que no se convierta en motivo de discusiones.
Si te llama la atención pero te da miedo, puedes comprar un mini moisés para la cama y lo pones a tu lado, también venden una especie de almohada o cestica que se pone en el centro de la cama y en el que acuestas al bebé, tiene unos bordes acolchados un poco altos que no te permitirían aplastarlo al rodarte.
Pero luego de contarte todo esto, como lo hago desde que mi primera hija nació (hace casi 3 años, y luego de ahí anexamos a mi nueva bebé de 10 meses) te puedo garantizar que será un alivio inmenso recién des a luz. Hasta ahora no he tenido problemas que me obliguen a querer sacarlas de la cama, porque siento que crecen muy rápido y adoptan costumbres nuevas ellos mismos, como cuando mi hija mayor nació y me encantaba que durmiera en mi pecho, me decían que no la acostumbrara, que luego no iba a dormir en otro lugar, y ella solita a los 3 meses se incomodaba y prefería dormir en la cama, ellos se quieren independizar en su momento así que mientras eso pasa, me las disfruto y duermo feliiiiiiz!!!
