
Mami pollito! Se acerca la fecha de tu parto? Felicitaciones por traer una vida a este mundo y porque si estás leyendo esto, es que has buscado prepararte de todas las formas que has conseguido, para hacer de esa vida, una gran persona!
La espera por fin se acaba, la adrenalina de tener a tu bebé no te han dejado asimilar el tiempo que estuviste en la clínica y cuando te das cuenta, estás abriendo la puerta de tu casa con tu bebé, los espacios de cada habitación adquieren un olor más especial y sientes que es el hogar que soñaste.
Tras la llegada del bebé, te sentirás cansada como nunca y te frustarás porque quieres hacer todo como antes, pararte de la cama, buscar lo que necesites, pero CALMA! no tengas pena de aceptar toda la ayuda que te ofrezcan, no trates de apurar a tu cuerpo, y aunque te sientas bien, date un tiempo como si te doliera todo. Han sido 9 meses en los que tus órganos han estado fuera de su lugar, así que necesitan recuperarse para regresar a donde estaban.
Toma tus vitaminas prenatales (en algunos países venden post-natales), si planeas amamantar, tu bebé demandará de ti todos tus nutrientes y necesitas estar preparada.
Por los trasnochos, durante el día preferimos usar el poco tiempo libre que tenemos, para dormir y dejamos a un lado nuestra alimentación, para evitar eso, puedes pedirle a un familiar que te cocine y si no tienes ayuda, cuando el bebe duerma trata de preparar comida para la semana.
No hagas fuerza, aunque te sientas bien! Recuerda: durante tu recuperación, trata a tu cuerpo como si te doliera todo.
No te preocupes por el peso que ganaste en el embarazo pues si planeas amamantar, lo perderás más rápido de lo que piensas y de igual forma te irás desinflamando y volverás a ser como antes, no te presiones.
Tal vez llegue un día en el que te sientas triste y desanimada, no tengas miedo de comentarlo con tu madre, tu esposo o alguien de confianza, desahogarte te ayudará mucho. Eso puede pasarte porque te sientes agobiada por el cambio radical que dio tu vida, pero cálmate, date un baño, sal un rato a pasear o pide un tiempo para consentirte, puedes llamar a alguien para que te arregle el cabello o las uñas, cualquier cariñito te hará sentir mejor. Este sentimiento puede ser normal en todas nosotras, excepto si tu tristeza te hace pensar en hacerte daño a ti misma o al bebé, no quieres cuidarlo o llevas varios días sintiéndote así, no dudes en pedir ayuda, no por eso eres mala madre.
Te pueden decir que por qué te sientes triste, que cómo vas a estar desanimada si acabas de tener a un bebé sano y todo eso, estás consciente de ello pero todos esos sentimientos desalentadores no son culpa tuya, la depresión post-parto nos afecta a casi todas, a algunas con menor o mayor intensidad que a otras pero es algo inevitable por el estrés del cambio.
Recuerda consentirte, incluso pedirle a alguien que te lleve tu dulce favorito, puede hacerte sentir mejor. Siempre vas a estar hermosa, no te enfoques en pensar que el peso no se ha ido, que no te has arreglado el cabello, etc. Vive tu presente y poco a poco retoma las cosas que te gustan, cuando tu bebé duerma, date un baño, duerme todo lo que necesites, no te presiones por lo que puedan pensar los demás.
Nuestras mamás son de ayuda indispensable, la mía me enseñó día a día cómo desenvolverme con mis dos bebés y cuando debía irse a su casa por meses, crear mi propio ritmo me costó un poco pero fue la forma de conocerme.
Te recomiendo que compres una cámara de vigilancia para bebé, a mi me ha ayudado increíblemente especialmente cuando duermen y quiero bañarme o ir a la cocina a arreglarla o comer algo, y mi esposo no está.
No te sientas sola en esta nueva etapa, verás que te sabrás desenvolver mejor de lo que imaginabas y que harás cosas con una sola mano, cargando a tu bebé y amamantando con la otra J A mi parecer, muchas cosas en la maternidad tienen que ver con dejar de pensar en lo que puedan opinar los demás, dejar de juzgarte a ti misma y perdonarte. Somos muy rudas con nosotras mismas, si la casa no está en orden, si se nos pasó algo, ahí radican la mayoría de nuestras preocupaciones que hacen más difícil este camino, y verás como se te alivia cuando empiezas a vivir a tu ritmo y confiando plenamente en tu instinto.
Lo harás muy bien mami-pollito!
