
Bienvenida mami-pollito! Hoy vamos a comentar sobre la llegada del segundo bebé! Las personas pueden imaginar que si ya tienes uno, El Segundo es más fácil… hasta cierto punto es así pero no.
Mi hija mayor tenía 1 año y 3 meses cuando empecé a sentir náuseas si tenía hambre, si acababa de comer, si me despertaba, si tenía sueño, por cualquier cosa, tenía náuseas. Llevaba días con un dolorcito de vientre del lado derecho, una puntadita intermitente y fue cuando decidí hacerme la prueba de embarazo, que apenas confirmó mis sospechas, me creó un millón de dudas.
Y ahora? Cómo lo va a tomar mi bebé? Se va a sentir rechazada? Cómo me voy a dividir entre dos bebés? Cómo será la recuperación del parto? Ahhhhh… calma.
A medida que avanzaba el embarazo, le iba diciendo que aquí adentro se estaba formando un bebe que la iba a acompañar a ella, le mostraba fotos de bebés y le contaba que así iba a ser su hermanita. En todas las consultas ella me acompañaba y la veía en la pantallita… poco a poco vi que como mamá, siempre vamos a encontrar la forma de que todo fluya y se ajuste para el bienestar de todos.
Si te estás preparando para la llegada de tu segundo hijo, no temas, si con el primero sacaste tu instinto natural y supiste cómo actuar en cada situación, en este caso tú corazón no te fallará.
Por mi experiencia tras el nacimiento de mi segunda bebé, al principio te agobias porque tu vida vuelve a cambiar justo cuando pensabas que la habías puesto en orden nuevamente y la tenías controlada, tienes que reinventarte otra vez.
No te estreses, puedes vomitar jajaja respira profundo y mentalízate con que todo te va a salir muy bien, créeme. Tú puedes.
Involucra en todo lo que puedas a tu hijo mayor, que te acompañe a comprarle ropa al bebé, a las consultas para que vea los ultrasonidos y escuche el corazoncito de su hermanito, dile que le haga cariñito a la barriguita o que le hable y para que se emocione más, haz que sienta las pataditas que da su hermanito emocionado en respuesta a sus estímulos.
Es probable que te canses mucho más en este embarazo, ni te darás cuenta del esfuerzo que haces al día atendiendo a tu bebé y te quita más energías de lo que pensabas. Pide toda la ayuda que necesites sin pena y toma muchísima agua, de hecho en la semana 38 casi me tienen que adelantar la cesárea porque estaba deshidratada y el nivel de líquido amniótico había bajado, y yo ni pendiente, solo estaba enfocada en atender a mi hija.
Cocina todo lo que puedas y congélalo, cuando des a luz agradecerás haber tomado esa previsión.
Cuando se acerque la fecha del parto, dile a tu hijo mayor que vaya contigo a comprarle o a hacerle un regalo a su nuevo hermanito, e igualmente busca un regalo del bebé a tu hijo mayor para que lo intercambien cuando se conozcan.
Tras la llegada del bebé, vas a necesitar ayuda de tu mamá o tu esposo, para bañar a tu hijo mayor si es que lo necesita, o atenderlo con sus comidas, etc. Te pondrá un poco triste sentir que no puedes hacerlo tú cómo antes pero ten en cuenta que es por unas semanas, no te apresures porque eso puede retrasar tu mejoría y será peor. Guarda reposo, acepta ayuda y mejórate a tu tiempo.
Pídele a tu hijo mayor que te ayude a bañar al nuevo bebé, a vestirlo, a cambiarle el pañal, o cualquier tarea, felicítalo por su iniciativa, dile que ves al bebé feliz porque su hermano lo está ayudando y cosas así, eso le llenarán de satisfacción y poco a poco le crearán un sentido de pertenencia y protección con su nuevo hermano.
Te puede pegar un poco el cambio en cuanto a como recuerdas los primeros días cuando tuviste a tu primer bebé, en el que podías amamantar y descansar mucho más, ahora con El Segundo bebé, tienes que estar más agitada, controlado lo que hace tu hijo mayor, es inevitable que el necesite tu atención justo cuando atiendes al bebé, puede ser casualidad o que quiere solo eso, tu atención. Dile que busque algún juguete y se siente a tu lado mientras amamantas o atiendes a su hermanito, y si puedes, fortalece la relación con él en momentos como la siesta del bebé o cuando lo tenga algún familiar, ve y habla con tu hijo mayor, pregúntale cómo se siente, qué ha hecho en el día, si quiere jugar algo contigo o simplemente recuérdale lo mucho que lo quieres.
Y no dudes ni un momento de que serás capaz de controlar esta nueva fase de tu vida, así como pudiste antes. Ahhh y prepárate, porque el amor que sentirás no te cabrá en el pecho! Y vas a necesitar más memoria en tu teléfono o cámara para todos los momentos que querrás capturar. Un besito mami pollito!
